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Salmo 126: 4 Haz volver nuestra cautividad, oh JehovΓ‘, Como los arroyos del Neguev.
los que sembraron con lΓ‘grimas, con regocijo segarΓ‘n. irΓ‘ andando y llorando el que lleva
la preciosa semilla; Mas volverΓ‘ a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
El Salmo 126 relata el regreso del cautiverio de Israel, y que esa cautividad terminΓ³ y los
¡judΓos van de regreso a casa! Ellos cantaron una canciΓ³n de gozo y felicidad mientras
marchaban a la Tierra Prometida.
• ¿Te lo puedes imaginar? Miles y miles del pueblo de Dios estΓ‘n marchando de regreso
a JerusalΓ©n,
a su tierra amada, a su ciudad amada.
• ¡DespuΓ©s de 70 largos aΓ±os en cautiverio! ¡QuΓ© felicidad! ¡QuΓ© gozo! ¡QuΓ© ocasiΓ³n!
“Para el salmista, como para nosotros, la memoria del pasado se pudiera convertir en
nostalgia. Decimos, ¡Esos eran los dΓas buenos! Maravillosos, pero nunca mΓ‘s sucederΓ‘n.
Los arroyos del Neguev fluΓan cuando la lluvia caΓa en los lejanos montes. Esos arroyos
podΓan aparecer repentinamente y a prisa con un flujo poderoso, en ocasiones conocidos
como inundaciones repentinas. El Salmista orΓ³ por una obra poderosa y repentina de Dios
para avanzar la obra de restauraciΓ³n entre Su pueblo.
“Hacia el sur de la Judea favorecida se extendΓa un distrito seco y estΓ©ril, la cual en
tiempo de verano todos los arroyos cesaban de fluir. Eso, para el cantor, era la condiciΓ³n
del pueblo.
Pero cuando venΓan las lluvias llenaban todo desierto como, un propio rΓo de vida.”
Eso era un sΓmbolo de restauraciΓ³n.
¡ππππππππππ ππππππ ππ πππππππππ π ππππΓπππππ!
La canciΓ³n ha sido de inspiraciΓ³n con mΓΊsica de Carlos Cardenas, y la letra tomada de la biblia
versiΓ³n Reina Valera en IsaΓas 9.
π°ππππππππππ
π πππ ππ π·πππππ π±ππππ πͺπππ
ππππ
Seguimos Creyendo
Seguimos Confiando
Seguimos Orando
